Menos cosas, más momentos. Compartimos contigo 3 hábitos que nos han hecho personas más felices y nos han permitido enfocarnos en lo que es verdaderamente importante.

  • Deshacernos de todo lo que no usamos o necesitamos

Hace ya unos meses que encontramos la felicidad de desprendernos de objetos que no tienen un uso en nuestra vida diaria o no son necesarios para completar nuestras actividades efectivamente. Te sorprendería la cantidad de cosas que mantenemos en nuestra casa sin ninguna razón que lo justifique, liberarnos de estas cosas ha traído una gran paz y tranquilidad a nuestro entorno y nuestra mente.

Reducir la cantidad de nuestras pertenencias, nos ha permitido enfocarnos en las cosas que son importantes, es tan simple como esto: “Menos cosas, más momentos”. Nuestras relación, el tiempo de calidad con nuestra familia, nuestras pasiones y sobre todo nuestra verdadera felicidad. Trabajar sobre estas cosas es más fácil cuando no estás preocupado por “cosas” y estás libre de ataduras.

Si estás interesado en reducir la cantidad de pertenencias que tienes y organizar tu espacio, te recomiendo leer “La magia del orden” escrito por Marie Kondo. Esta lectura cambió muchas cosas en nuestra vida, nos enseñó que lo que poseemos tiene una razón de ser y que cuando esa razón concluye es tiempo de despedirnos de ese objeto.

 

  • Comprar menos, comprar inteligentemente

Cuando reducimos nuestras pertenencias a sólo las que necesitamos o nos hacen sentir felicidad, debemos también aprender a comprar inteligentemente.

¿Cómo comprar inteligentemente? Nosotros ahora aplicamos la siguiente fórmula, nos preguntamos ¿Realmente lo necesito? ¿La felicidad que me traerá este objeto perdurará después de haberlo comprado?

Ahora, cuando elegimos comprar cosas que no necesitamos, intentamos ser honestos con nosotros mismos sobre las razones por las cuales deseamos el objeto ¿Es por seguir una tendencia? ¿Pienso que va con mi personalidad poseerlo? ¿Sólo me gusta? Una cosa es que un objeto nos traiga placer al mirarlo y otra cosa es que este objeto traiga felicidad a nuestras vidas y se convierta en parte de nuestro entorno.

Ahora cuando decido comprar algo me aseguro de que sea justamente lo que necesitaba o que esa compra traerá felicidad a mi vida, que llenará de alegría mis días o que creará el espacio que necesito para alcanzar mis metas. Además, como beneficio agregado, he podido reducir la cantidad de dinero que gasto y el tiempo que invierto.

  • Mantener sólo lo que nos trae felicidad

Al inicio de todo este proceso de cambio estaba muy renuente y a la defensiva sobre la idea de despojarme de mis pertenencias, pero no fue hasta que intenté hacerlo que descubrí la magia liberadora que existe en sólo rodearte de cosas que te hacen feliz.

Hasta este punto puedo decir que he reducido la mitad de mis pertenencias (ropa, artículos variados de casa y de uso personal, y actualmente trabajo sobre desprenderme emocionalmente de mis libros), ¿ha sido fácil? No, pero ha valido la pena.

Rara vez nos damos cuenta que el entorno en el que vivimos puede estar causando la tristeza o estrés que sentimos (mi caso personal). Poseer únicamente las cosas que necesitamos y/o que nos hacen felices, reducirán vacíos emocionales y ansiedades sin sentido. Poseer únicamente lo esencial, es rodearte de lo que te trae felicidad. 

Si tú también deseas iniciar tu camino y acercarte un poco al minimalismo, escríbeme un mensaje. Yo voy iniciando mi trayecto y me encantaría compartir contigo cada paso que doy y los efectos que ha tenido en mi vida. Si crees que esta información será de utilidad para alguien que conoces, compártela con ellos.

No olvides disponer adecuadamente de las cosas que quieras desechar. Recicla todo aquello que pueda ser reciclado, dona tus pertenencias en buen estado a alguien que las pueda necesitar y si lo deseas, regala o vende las cosas que pueden traerle felicidad a otras personas.